¿Qué es la demencia vascular?
La demencia vascular es la dificultad con el pensamiento, la memoria o ambos, causada por daño en los vasos sanguíneos del cerebro. Este daño se llama enfermedad isquémica de vasos pequeños o enfermedad microvascular crónica de la sustancia blanca. La presión arterial alta es el factor que más contribuye. Controlar la diabetes y el colesterol también ayuda a reducir el daño al cerebro.
La presión arterial alta y la salud del cerebro
Proteja su memoria, su pensamiento y su independencia.
Los estudios muestran que cuando su presión arterial está repetidamente por encima de 130 de sistólica (el número de arriba), el daño de la enfermedad isquémica de vasos pequeños empieza a ocurrir poco a poco a lo largo de los años.
Cómo la presión arterial alta daña su cerebro
Una presión arterial por encima de 130/80 mm Hg, mantenida durante años, daña el revestimiento interior de los vasos sanguíneos muy pequeños que están en lo profundo del cerebro. Las paredes se vuelven más gruesas, más rígidas y más angostas. Algunas áreas pequeñas pierden el flujo de sangre y mueren. En la resonancia magnética (MRI), los radiólogos llaman a esto enfermedad isquémica crónica de vasos pequeños o enfermedad de la sustancia blanca. La mayoría de las personas no tienen síntomas durante 10 años o más. Para cuando aparecen los problemas de memoria, el daño ya es importante y no se puede revertir.
Muchos pacientes creen que la presión arterial solo es peligrosa por encima de 160. Las presiones por encima de 130 de sistólica están relacionadas con la enfermedad de vasos pequeños, los derrames cerebrales, el deterioro cognitivo y la demencia vascular. La enfermedad de Alzheimer es la demencia más común, y la demencia vascular es la segunda.
Controlar la presión arterial hace más lento este daño o lo previene (guías de 2025 de la American Heart Association y el American College of Cardiology).
El daño al cerebro empieza antes de lo que la mayoría de las personas piensa
En los adultos de 40 a 70 años, cada aumento de 20 puntos en la presión sistólica por encima de 115 duplica el riesgo cardiovascular. Cada aumento de 10 puntos en la presión diastólica (el número de abajo) por encima de 75 duplica el riesgo cardiovascular. El mismo daño de los vasos sanguíneos que afecta el corazón afecta el cerebro.
Meta: presión arterial menor de 120/80 mm Hg, cuando sea apropiado. Bajar la presión sistólica 10 puntos reduce el riesgo de derrame cerebral en alrededor de un 40%. Un mejor control reduce el riesgo de derrame cerebral, deterioro cognitivo y demencia vascular entre un 20% y un 40%.
Por qué las lecturas en el consultorio no son suficientes
Las visitas al médico son cada 3 a 6 meses, a veces una vez al año. La presión arterial cambia durante el día, y muchos pacientes tienen presiones altas en la mañana, presiones altas en la noche, aumentos por estrés, medicamentos cuyo efecto se acaba o grandes cambios entre una lectura y otra. Algunos tienen lecturas normales en la clínica y lecturas altas en casa (hipertensión enmascarada). Las lecturas en casa predicen el riesgo de derrame cerebral y el riesgo cardiovascular mejor que solo las lecturas en el consultorio.
Control recomendado en casa
- No es suficiente: Medirse una vez al día, unas cuantas veces a la semana, solo en la clínica o siempre exactamente a las mismas horas.
- Mejor estrategia: Dos veces al día, todos los días, a horas diferentes. Así se detectan los aumentos de la mañana, las subidas de la noche y el momento en que se acaba el efecto de los medicamentos, cosas que no se ven si se mide siempre a la misma hora del día. Una presión arterial que varía mucho también aumenta el riesgo de derrame cerebral y de daño al cerebro, por eso es importante tener un panorama más completo.
Por qué los registros en papel son limitados
Los registros en papel no pueden calcular su presión arterial promedio, las tendencias semanales y mensuales, las diferencias entre la mañana y la noche, el porcentaje de lecturas por encima de la meta ni cuánto varía su presión arterial. Sus promedios y el porcentaje de lecturas por encima del rango dan un panorama mucho más claro del riesgo para el cerebro y de derrame cerebral. El registro digital hace estos cálculos de forma automática y precisa.
Lo más importante
La presión arterial alta daña el cerebro durante años antes de que aparezcan los síntomas. Para cuando empiezan los problemas de memoria, el daño ya es importante y no se puede revertir. Un registro organizado que muestre los promedios, las tendencias, los patrones de la mañana y de la noche, el porcentaje por encima de la meta y cuánto varía la presión le permite a su médico entender su presión arterial rápidamente y tomar mejores decisiones de tratamiento. Controlar la presión arterial es uno de los pasos más importantes que puede tomar para reducir el riesgo de derrame cerebral, deterioro cognitivo y demencia vascular.
Síntomas comunes
Los síntomas dependen de qué partes del cerebro estén afectadas. En la demencia vascular, al principio los problemas de rapidez y de planificación con frecuencia se notan más que la pérdida de memoria.
- Pensamiento más lento
- Dificultad para planear, organizar y seguir pasos
- Dificultad para poner atención o mantenerse concentrado
- Problemas de memoria
- Cambios en el estado de ánimo, como depresión, apatía o llorar con facilidad
- Cambios al caminar, como pasos más lentos y más cortos, o inestabilidad
- Urgencia para orinar o pérdidas de orina
Cambios por etapas. Después de un derrame cerebral, el pensamiento puede empeorar de repente, luego quedarse igual por un tiempo y luego empeorar otra vez después de otro derrame. Con la enfermedad de vasos pequeños, los cambios con frecuencia son más lentos y constantes.
Llame al 911 si hay señales de alerta de un derrame cerebral. La debilidad o el adormecimiento repentino de la cara, un brazo o una pierna, la confusión repentina, la dificultad para hablar, para ver, para caminar o con el equilibrio, o un dolor de cabeza fuerte y repentino pueden ser señales de un derrame cerebral. Llame al 911 de inmediato.
Cómo hacemos el diagnóstico
En su visita, nosotros:
- Hablaremos con usted y con un familiar sobre lo que ha cambiado, y si el cambio llegó de repente o poco a poco
- Revisaremos sus antecedentes de derrame cerebral, enfermedad del corazón, presión arterial, diabetes y colesterol
- Haremos un examen neurológico, que incluye cómo camina
- Haremos pruebas cognitivas en el consultorio para revisar la atención, la planificación, la memoria y el lenguaje
Una resonancia magnética (MRI) del cerebro es una prueba clave. Puede mostrar derrames cerebrales antiguos y enfermedad de vasos pequeños. Usamos análisis de sangre para descartar causas reversibles y para revisar el azúcar en la sangre y el colesterol.
Demencia mixta
Muchas personas tienen más de una causa de demencia al mismo tiempo. La combinación más común es la enfermedad de los vasos sanguíneos junto con la enfermedad de Alzheimer. Esto se llama demencia mixta. Si creemos que la enfermedad de Alzheimer también puede tener un papel, podemos pedir una prueba de biomarcadores de amiloide en sangre, una tomografía PET de amiloide o una prueba de líquido cefalorraquídeo (LCR). Conocer las dos causas nos ayuda a escoger los tratamientos correctos.
Opciones de tratamiento
El daño al cerebro causado por los derrames cerebrales no se puede revertir. La meta principal es reducir la probabilidad de más daño y tratar los síntomas.
Control de los factores de riesgo. Trabajamos con su médico de atención primaria y su cardiólogo en:
- El control de la presión arterial (lo más importante)
- El control de la diabetes
- El control del colesterol
- El tratamiento de problemas del corazón, como la fibrilación auricular
- Dejar de fumar
Tome sus medicamentos, incluidos los anticoagulantes (medicamentos para evitar coágulos), exactamente como se los recetan sus médicos. No los deje por su cuenta.
Medicamentos. No tratamos la demencia vascular con medicamentos. Controlamos los factores de riesgo. La demencia vascular con frecuencia se ve junto con la enfermedad de Alzheimer (demencia mixta). Si también tiene la enfermedad de Alzheimer, vea los tratamientos para la enfermedad de Alzheimer.
Terapia. La terapia física puede ayudar con la manera de caminar y el equilibrio. La terapia ocupacional y la terapia del habla pueden ayudar con las tareas diarias y la comunicación.
Estado de ánimo. La depresión es común después de los derrames cerebrales y con la enfermedad de vasos pequeños, y se puede tratar.
Hábitos saludables. El ejercicio regular, una alimentación saludable para el corazón, dormir bien y pasar tiempo con la familia y los amigos son parte de todos los planes.
Visitas de seguimiento. Lo vemos otra vez con el tiempo para repetir las pruebas cognitivas, revisar sus factores de riesgo y ajustar el plan. Si el pensamiento cambia de repente entre visitas, avísenos de inmediato.
Su lista de medicamentos
Asegúrese de traer una lista escrita en computadora de los medicamentos usados para tratar su presión arterial, su diabetes y su colesterol que no funcionaron o que causaron efectos secundarios. Use BPMedTracker para llevar el control de sus medicamentos e imprimir una lista.
Apoyo para las familias
La demencia vascular afecta a toda la familia. Es posible que la persona necesite más ayuda con la planificación, el dinero, los medicamentos y las citas. Los cambios en el estado de ánimo y el pensamiento más lento pueden ser difíciles para todos.
Los cuidadores son bienvenidos en todas las visitas. Podemos hablar sobre la seguridad en casa, el manejo de un vehículo y la prevención de caídas, y ayudarle a encontrar apoyo. Es importante planear con tiempo las decisiones legales, de dinero y de salud mientras la persona todavía puede participar. Cuidar su propia salud también es importante.
Cuándo ver a un especialista
Considere una evaluación de la memoria si usted o un ser querido tiene:
- Cambios en el pensamiento después de un derrame cerebral
- Pensamiento más lento, dificultad para planear o dificultad para poner atención
- Problemas de memoria o de pensamiento junto con presión arterial alta, diabetes o enfermedad del corazón
- Cambios al caminar o caídas junto con cambios en el pensamiento
- Pensamiento que empeoró de repente, por etapas
Si hay señales de alerta de un derrame cerebral, llame primero al 911. Para otras preocupaciones sobre la memoria y el pensamiento, llame al 940-828-MOVE (6683) para programar una cita.